Ese día cumplíamos exactamente un año, y aunque para muchos era muy poco el tiempo que llevábamos Josefina era mi mundo, mi vida, mi todo, ese día discutimos ella se había enterado que yo la noche anterior me reuní con mis amigos y me pase de copas, alguien le había dicho todo lo que había pasado, los bailes , los comentarios y las mujeres que en esa reunión estuvieron, la escena de celos no se hizo esperar y en pleno centro de la ciudad me grito, ella sin pudor alguno y mucho menos dudas que yo la había engañado, yo muerto de la vergüenza solo atine a mirar al suelo, tal vez eso hacia crecer su enojo pero bueno , que podía hacer frente a tal acusación y sobre todo frente a una mujer enfurecida, no pronuncie palabra, solo escuchaba, la verdad ya hacían 30 minutos que ella no paraba de reprochar, todo el camino hacia el paradero donde tenia que tomar la micro siguió replicando y reprochando, solo atine a decir te puedes callar o me voy, y claro la reacción fue peor y con una bofetada en mi rostro me dijo con voz violenta “eres un descarado”, bueno con la vergüenza en mi rostro, la mire a los ojos y le dije te amo pero no te soporto, y luchando contra mi corazón la deje sola y me dirigí raudamente a mi casa, las ganas de llorar hacían de mis ojos un rio sin corriente, mi corazón lleno de impotencia por tal acusación hacia que mis ojos se llenaran de lagrimas, claro yo la noche anterior si había salido con unos amigos en la casa del guatón Carlos, pero aunque hubieron mujeres no me di el tiempo de conocerlas, no me cabía en la cabeza como o quien le había expresado aquella falacia a Josefina, la verdad aquella noche no dormí, mi mente estaba pensando que había pasado, mi cuerpo cansado no le ganaría por esa noche a mi corazón destrozado.
Al amanecer vi en mi celular un mensaje y con un fatídico “ no me busques, no quiero nada contigo, como fuiste capaz, eres una basura, esto se termino” Josefina dio termino a nuestra relación, en ese instante en mi mente pasaron en un segundo los 365 días del año que llevábamos juntos, no lo podría creer por una mentira, por una simple mentira se había terminado mi relación con la mujer que yo quería que fuese para toda la vida, no lo quería aceptar, como era posible, mi relación se fue al suelo, es hay donde planee la forma de hablar con la José, como le decía de cariño, la iba esperar a las afueras de la universidad claro me sabia los horarios de memoria y hay la enfrentaría y que me dijera quien fue la persona que invento semejante falacia.
Eran aproximadamente las 12 del día ella con sus risos rubios y su piel blanca caminaba con la chica marcela hacia la biblioteca, fue hay donde la intercepte, con un fuerte “ no puedes echar a la borda una relación de tanto tiempo por una mentira” ella me miro, sus ojos se llenaron de lagrimas y me dijo “no sigas con esto” y siguió su camino, no lo soporte la tome del brazo y cuan final de teleserie la bese a la fuerza pero ella se opuso y con una gran bofetada me devolvió el intento de salvar esta relación, “ nunca te voy a perdonar lo que me hiciste” fue lo que siguió, a ese minuto ya estaban todas sus amigas y amigos viendo la triste escena, yo no la solté, “solo te quiero decir algo, yo no hice nada malo ayer por la noche” pero no importo aquella confesión, ella entre lagrimas se retiro muy aprisa y aunque mi corazón volvía a jugarme una mala pasada esta vez me puse fuerte y no derramé lagrima alguna, solo atine a ver si marcela me podía ayudar.
Marcela era de las típicas niñas que siempre estudian, amigas de tu polola y la que siempre la defiende aunque tu polola este equivocada, una niña no muy alta con 5 libros en el brazo me entregaba una mirada de lastima como nadie antes me había mirado, y aunque yo no le caía bien sentía que esta vez yo tenia la razón y aprovechándome de aquello le exprese la necesidad de que me ayudara y que averiguara quien había mentido de tal manera y ella con un movimiento de cabeza acepto, y luego me dirigió las tres únicas palabras que me pronuncio en toda la vida “ yo te aviso”, esa tarde todos me miraba con una mirada un tanto lastimosa, no quería sentirme de esa manera es por ello que decidí no entrar a la clase de comercio exterior ni mucho menos informe financiero y me fui a para casa a esperar la respuesta de marcela, y claro, cuan matea la respuesta no tardo con un escueto “fue tu hermano” me señalo la persona que había inventado todo, al terminar de leer el mensaje no entendía como mi hermano habría generado eso, me querría ver triste, acaso le gustaba la José, o que pasaba , raudo me dirigí a su habitación y con un “por que, que te hecho yo, por que le dijiste a la José que yo la engañe” , y me abalance hacia el, el impávido a mi reacción solo me esquivo y claro al ser mas chico era mas ágil que yo, “era un broma no me digas que se la creyó” fue la respuesta que obtuve y con una voz violenta le dije “arreglas esto ahora” y acto seguido le preste mi teléfono móvil e hice que frente a mi arreglara la situación “mi niña era una broma Ángel no hizo nada de lo que te señale” trate de hablar con ella pero fue inútil, apenas mi hermano dejo de hablar, ella corto, tal vez con un sentimiento de miedo vergüenza o simplemente recelo pero no me hablo en los siguientes 5 días, ella no me hablaba, yo lo la llamaba por que entendía que la que cometió el error fue ella y debería pedir disculpas, así pasaron otros 5 días, cada día que pasaba era mas terrible mis ojos ya no le quedaban lagrimas, mi corazón estrujaba un dolor que no podía soportar, pero mi orgullo estaba por delante, y no la llame, ella hizo lo mismo y así pasaron otros 3 días, por fin y acorralado por mis sentimientos y mi amor por ella decidí tomar la iniciativa le mande un mensaje con un “ nos podemos juntar” y en menos de 5 minutos un mensaje de vuelta me decía ” donde y cuando quieras” ese fue la clave para saber que estaba en la misma posición que yo, y feliz mande un mensaje de vuelta con “ a las 3 donde siempre” claro en las puertas de su universidad, aquella universidad que nos había visto pololear durante un año la universidad Federico santa maría de Valparaíso.
Eran exactamente 2:55 estaba claramente atrasado me quedaban recorrer media ciudad y no llegaría temprano tome el primer taxi que se me cruzo, y nos detuvimos 10 calles antes de la universidad una protesta estudiantil nos impedía el paso, la protesta correspondía a la denominada revolución de los pingüinos y aunque la causa me era común no apoyaba lo violenta que era, el conductor me dijo no puedo seguir los balazos y las molotov hacen peligran el camino, entonces decidí ir caminando, me baje del taxi y como un ángel una niña se cruzo frente a mis ojos y con una cara angelical me ofreció una rosa, era el regalo perfecto, entonces se la compre y antes de terminar de irme la niña no estaba, supuse que era por la protesta entonces no le tome importancia , seguí mi camino y cuando vi a josefina apure mis pasos , comencé a correr estaba demasiado atrasado, pero a una calle de ella, cruce sin mirar ya que mi norte era su rostro, mi guía era su cuerpo, y mi objetivo era amor, de apoco el rostro de josefina se fue desfigurando, sus ojos llenos de lagrimas corrían hacia mi, no entendía lo que pasaba, de pronto un fuerte ruido me hizo volver a la realidad, un auto me golpeo de frente mi cuerpo voló 15 metros hacia adelante, mis brazos no los sentía, mis piernas no se movían, mi cabeza llena de sangre no respondía y yo consiente sentía que mi vida se desvanecía, llego josefina y con lagrimas en los ojos me decía te amo , te amo , te amo, no me dejes ahora, no me dejes ahora, y aunque estuve despierto `por 10 minutos cuando llego por fin la ambulancia me desvanecí, no supe de mi hasta que mi conciencia despertó y lo primero que vi es la cara de la José con un manto negro me decía, perdóname no quería que esto fuese así, te amo , te amo y nunca te voy a olvidar, soy una estúpida, te amo, Ángel, te amo…
Ella tenia en mano aquella rosa que yo le compre, aunque marchita era la que yo había comprado, de pronto detrás de la José, estaba aquella niña que me vendió esa rosa, me dijo “ la vida es una sola, por orgullo o por vanidad los seres humanos no la disfrutan con las personas que quieren”, en ese momento se me destrozo el corazón comprendí que estaba muerto y que la José lloraba a mas no poder por lo culpable que se sentía, mi cuerpo destrozado, mi mente paralizada, pero mi alma enriquecida de estos conocimientos atino a tratar de apoyar desde su posición a que el dolor de josefina sea menor, el tiempo paso y hoy sigo aquí desde donde estamos los que ya nos fuimos tratando de que mi amada no sufra y desde el cielo la cuido y espero que sea siempre feliz, y ella por su parte me llora a mas no poder, y esa rosa marchita la contempla como el único recuerdo que le quedo de mi....
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